Bunyols típicos valencianos

bunyols de carabassa, bunyols de figa

bunyols de carabassa, bunyols de figa

Se trata de un dulce típico de València, en la época de Fallas, y con el que se acompaña normalmente un buen chocolate a la taza; aunque también se pueden tomar solos, espolvoreados de azúcar por encima, o todavía mejor, con miel. Los típicos son de carabassa (calabaza asada), o de figa (higos secos). Espero que os animéis a hacerlos, dado que la época acompaña, y que si tenéis la oportunidad vayáis a disfrutar de las Fallas, acompañados de unos buenos Bunyols; todo un deleite para la vista por la majestuosidad de los monumentos, para el olfato por el olor a pólvora, y para nuestro paladar, por lo deliciosos que están estos dulces típicos.

INGREDIENTES (para unos 50 bunyols aprox.):

  • 500 gr de harina (250 gr de harina de fuerza, y 250 gr de harina de trigo normal)
  • 25 gr de levadura fresca (1 cubilete)
  • 400 ml de agua mineral (aprox. 2 vasos)
  • Un trozo de calabaza asada (ver receta)
  • 150 gr de higos secos
  • Aceite de oliva virgen para freírlos

ELABORACIÓN:

  1. Añadimos en un recipiente amplio toda  la harina. Calentamos unos 10 segundos en el micro un vaso de agua y deshacemos con la mano en él la levadura fresca. Con una cucharita lo agitamos todo y vertemos el agua con la levadura en el recipiente de la harina.
  2. Ahora vertemos el vaso de agua que nos falta por añadir.
  3. Mezclamos todo con una cuchara de madera grande, trabajando bien la masa, hasta que quede homogénea, y la tapamos con un paño de cocina limpio, para dejarla fermentar al menos 1 hora.
  4. Mientras reposa la masa, prepararemos la calabaza y los higos. Al trozo de calabaza asada, deberemos sacarle la carne, dejándolo limpio de piel y pepitas para reservarlo en un plato aparte. Si la calabaza es de un tamaño normal, suele haber suficiente cantidad con poco más de una cuarta parte de la calabaza (la mitad de la mitad). Por otra parte, a los higos secos, los pondremos a remojo cortados a cuartos, en un bol o recipiente, junto con un chorrito de mistela con agua. Podéis remojarlos solamente con agua si lo preferís.
  5. Estando ya la masa fermentada, añadiremos la calabaza asada que teníamos reservada y lo mezclamos cuidadosamente con la cuchara de madera para que se integre bien y quede una mezcla homogénea.
  6. Pondremos en un wok, o una sartén amplia, aceite suficiente para freír. Calentaremos el aceite a máxima temperatura.
  7. Cuando el aceite esté al punto, procederemos a freír dando forma a la masa de “bunyol”. Para ello, pondremos un bol con agua para poder mojarnos las manos y coger la masa sin que se nos pegue. Con las manos mojadas, cogeremos con la mano izquierda, una cantidad de masa que la apretaremos para que salga por la parte superior del puño. A continuación, con la mano derecha bien mojada, cogeremos esa masa y la dejaremos caer en el aceite caliente a la vez que le haremos el agujerito característico de este dulce, lo haremos pasando el dedo pulgar de la mano a través del dedo índice y corazón. Primero podéis practicar tirando los bunyols encima de la misma masa, y cuando ya dominéis la técnica, podéis empezar a freírlos. Todo es cuestión de práctica.
  8. Iremos haciendo uno a uno, dorándolos por ambos lados y sacándolos para escurrir el aceite.
  9. Cuando llevemos la mitad de la masa, o unas 25 unidades de bunyols, añadiremos a la masa restante los higos que teníamos macerando, sin el líquido. Lo mezclamos todo bien, y procederemos a freírlos de la misma forma, lo único que si los trozos de higo están muy grandes, el agujerito del bunyol no se podrá hacer, por eso, la mayoría de las veces, los bunyols de figa son “ciegos”, es decir, no se les hace el agujerito cuando se fríen.
  10. Sacaremos para escurrirlos bien, y a continuación, ya los podemos degustar, seguro que están de rechupete.

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